Porque sueño a diario contigo
A pesar que rara vez te
veo
Y de que nuestra
conversación
Suele ser unas simples
gracias
Iniciado por mí parte
Sin que lo escuches
O un te quiero, ahogado
en el silencio
De nuestra falta de
palabras
Sin siquiera saber tu
nombre
O tu lugar de
procedencia
Extrañando tú presencia
O tu dulce indiferencia.
Cúlpame entonces de
tonta y de muda
Que de eso no quede la
menor duda
Pues te quiero y negarlo
es una tortura,
Ojalá supieras lo que
por ti siento
Y el amor que te tengo.
Sé que mis palabras son
el eco de mi voz
Que llega a tus oídos a
través del aire
Sin que ni siquiera
entiendas lo que quiere decir.
Eso es lo que soy
Un simple murmullo de tu
honda vida
Que espera que voltees y
que la mires
Y que a la vez, nunca
más la olvides.
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