Hoy te marchas de aquí dulzura mía
Pues tu empresa especial
se ha concedido
Muy triste abandonas
nuestro nido
Y te llevas contigo mi
alegría.
Me dices que pronto tú
regresas
De la empresa que no
está ya muy lejos
Y sin querer de mí
siempre te alejas
Teniendo que voltear ya
los espejos
Para no ver pasar jamás
el tiempo
Que se lleva consigo tus
promesas.
El llanto se apodera de
mi alma
Al verte partir en el
navío
Que cruza fervoroso el
mismo río
Porque en él siempre
reinará la calma.
Yo me quedo esperando
sola y triste
A que llegue el día de
tu regreso
Y te vea llegar por el
río espeso
En el navío que la
tormenta sí resiste.
Mis lágrimas inundan ya
la casa
Pues pasa el tiempo y tú
no has regresado
Mi ser cáduco y
desvelado
A la triste soledad
ahora se enlaza.
Hoy muero esperando que
estemos juntos
Se me ocurrió lanzarme
en la osadía
Me ahogué en el llanto y
la agonía
Pues la vida tenía un
veneno oculto
Y envenenada mi alma ya moría.
Comentarios
Publicar un comentario